Emprender es la capacidad de concebir e incubar en la mente ideas creadoras, germinadoras y multiplicadoras, capaces de generar el impulso para la acción proactiva de esas ideas elaboradoras, es una acto de la creación y procesada por el “pensamiento proactivo”, que en esencia es el “hacedor”, el cual, se sintoniza armónicamente con su mejor par, que es el “pensamiento creativo” el cual es un “pensador” y con esta alianza, es creada la mejor obra para ser puesta en escena por su autor, el cual conocemos como “el emprendedor”. ( Leido y copiado del blog EMPRENDE!)
Esta palabra, tan de moda hoy día entre quienes dictan nuestras leyes educativas, y tan bien definida en el blog citado, adquiere pleno significado en nuestra clase.
No tenemos libro de plástica, pero no por ello dejamos de poseer las técnicas y conocimientos necesarios para desatar nuestra imaginación y llevar a cabo nuestros proyectos. No tenemos libro, pero sabemos rebuscar donde haga falta para dotarnos de los materiales precisos para sacar adelante lo que tenemos en la cabeza, lo hacemos con ahínco. Nuestra clase, deja entonces de parecer "una clase"y se convierte por un lado en un centro de reciclaje selectivo y por otro en un gran bazar.
Las creaciones y la actividad resultan , lógicamente, admirables.
Se ha puesto en marcha una especie de entramado comercial, en el que cada uno, cada dos o cada varios montan su negocio,crean sus productos y sus normas, fijan precios, intercambian, hacen la propia moneda.Van aprendiendo sobre la marcha y corrigen errores con frecuencia ,lo cual hace que sus producto final sea cada vez mejor.